La virtualización elimina la dependencia entre el sistema operativo y hardware físico.

Algunas de las preguntas que no dejan dormir a los ingenieros de control o a los expertos en Tecnología Informática (IT) es qué pasará si la computadora falla, si el software deja de funcionar o si ocurre una avería en la planta.

En ese momento habrá planes que solucionen los inconvenientes, pero el tiempo que demandaría ejecutarlos para arreglar el problema significará una parada en la producción que se traduce en miles o millones de dólar es en pérdidas. Y es eso lo que ninguna empresa desea que ocurra.

Ante estos posibles escenarios existen procedimientos que asegurarán soluciones a futuros problemas y, además, sería menos costoso. Esto a través de la virtualización o digitalización de la fabricación.

¿Qué implican estos cambios? Rockwell Automation, proveedor estadounidense de automatización industrial y de soluciones de información, explica que la virtualización esencialmente elimina la dependencia entre el sistema operativo y el hardware físico. 

Aquí le explicamos las ventajas

Reduce los costos. Para funcionar en una máquina física es necesario comprar y utilizar diversas computadoras de escritorio y servidores. La virtualización ofrece un menor costo de propiedad, ya que permite usar de manera compartida los recursos de un menor número de servidores y lo ayuda a reducir el espacio que se ocupa en las instalaciones. De hecho, puede conseguir una reducción de hasta el 74% del costo de propiedad.

Ofrece una mayor potencia de computación. Lo que le permite ejecutar varias aplicaciones en un solo servidor.

Ayuda a evitar el tiempo improductivo con su alta disponibilidad y tolerancia a fallos, además de poder implementarse y reemplazarse con rapidez.

Es más fácil de gestionar.  Tanto si es usted y su departamento de IT quienes la gestionan, o si se encargan de ello los expertos en IT/OT de Rockwell Automation, los ambientes virtualizados son intrínsecamente más fáciles de gestionar que las alternativas. ¿Qué prefiere: gestionar 50 aplicaciones en 50 servidores o en tres servidores? Además, la virtualización le permite crear plantillas con las que ejecutar nuevos sistemas operativos. Otra ventaja de la virtualización es la posibilidad de añadir redundancia, o ejecutar la misma aplicación en varios servidores como medida de seguridad por si falla un servidor. En un ambiente virtualizado, la redundancia se puede implementar mediante diferentes metodologías, desde hardware hasta hipervisores, para mitigar el riesgo de que fallen los distintos componentes.
Es escalable.  Puede ampliarla o reducirla con facilidad según sea necesario. Más espacio físico. Además de las ventajas señaladas, la migración a ambientes virtuales permite recuperar los espacios físicos ocupados por computadoras y servidores, cuyo costo de mantenimiento es elevado. Si siempre ha soñado con controlar desde un solo punto todos sus sistemas y aplicaciones de OT, la virtualización es una excelente manera de lograrlo. La migración es una tendencia que continuará sin duda, así que debería figurar en los planes para el futuro de todos los fabricantes.

La tecnología digital:

El cambio que fortalecerá las operaciones de su planta

Se espera que este 2020 sea el año de las revoluciones tecnológicas que prometen mejorar aún más la vida de millones de personas en el mundo. La implementación masiva de la red 5G, la inteligencia artificial como servicio o pagar en tiendas físicas con Apple Pay y Google Wallet, son solo algunos de los esperados lanzamientos. En el rubro industrial, las propuestas de cambios tampoco se detienen cuando se busca, por ejemplo, aumentar la utilización de activos sin poner en riesgo la salud y la seguridad del personal.

Hace poco, el Foro Económico Mundial estimó que el tamaño de la oportunidad de la gestión del desempeño de los activos es de USD 700,000 millones. Una oportunidad como esa es difícil de ignorar. Por eso, se han identificado dos elementos centrales de la gestión de activos industriales que son importantes mejorar para que las operaciones aprovechen su potencial: que las prácticas de gestión de activos hablen el mismo idioma, y que haya una colaboración entre las funciones comerciales.

Con una adecuada aplicación de tecnologías digitales, los equipos industriales podrán trabajar a partir de una definición común (hablarán el mismo idioma) y serán más colaborativos, lo que permitirá tomar decisiones con base en informaciones y datos en tiempo real. 

Esta colaboración compartida también admite mejores operaciones entre equipos, por ejemplo, EHS (medio ambiente, salud y seguridad) y mantenimiento, permitiendo decisiones adecuadas en torno a la gestión de activos.

¿Qué solución de gestión del rendimiento de los activos se requiere?

La respuesta está en la propuesta desarrollada por Rockwell Automation: My Equipment. Se trata de una propuesta SaaS (Software as a Service) basada en la nube, diseñada para superar estos obstáculos y ayudar a los clientes a ser realmente impulsados por los datos.

My Equipment proporciona información sobre las operaciones de su entorno de producción, para que sea posible tomar las mejores decisiones basadas en la data. Esta solución tecnológica comienza con una evaluación de base instalada para que pueda revisar, analizar y evaluar la información.

Las vistas y el análisis detallado del tablero eléctrico le brindan un mejor acceso a la información sobre su entorno de producción para ayudarlo a evaluar y priorizar los riesgos críticos dentro de sus instalaciones.

Por eso, no dudamos que My Equipment será de suma utilidad para identificar el riesgo operativo y las oportunidades de ahorro de costos en sus instalaciones, mejorando el tiempo de actividad y el rendimiento.